¿Os acordáis de cuando se podía viajar sin mascarilla?

Nosotros tampoco, pero se podía. Pero, ¿por qué os contamos esto? ¡Porque queremos que nos conozcáis!

Nos gustaría contaros cómo nació esta marca, esta tienda, esta idea… esta aventura. Todo comenzó con un viaje.

Era verano y estábamos buscando un destino diferente, que fuera especial, mágico y a la vez místico. Un lugar en el que encontrarnos a nosotros mismos, que pudiéramos recorrer de un lado a otro sin dejar de sorprendernos. Y lo encontramos; nos fuimos a San Sebastián (Donostia).

Esa ciudad es otro mundo; parece sacada de un cuento. Su costa con forma de media luna, su pequeña isla en medio mirando al infinito mar Catábrico, esas aguas oscuras chocando con los rompeolas formando una densa espuma de mar, la inmensa vegetación verde que arropa a la ciudad… Palabras bonitas aparte: ¡Nos encantó!

Allí surgió la idea de Sheat Up! Una idea con la que aportar un poquito de nosotros al resto del mundo y que fuera algo único, como aquel inolvidable viaje. Algo que hiciéramos con todo nuestro cariño, de la manera más artesanal posible y con lo que estar orgullosos de llegar a los demás.

Esta idea, esta web, esta tienda, esta marca, esta aventura… todo esto es el trabajo de 2 largos años. Años de quebraderos de cabeza, de probar cosas nuevas, de explorar lo inexplorado, de fallar, de caernos, de querer tirarlo todo por la borda, de levantarnos, de hacer y deshacer… de reírnos, de divertirnos, de sacar nuestra parte más personal y explotarla, de encontrar un hobby y, finalmente, de hacerlo realidad.

Para nosotros es un orgullo y un logro enorme haber llegado hasta aquí, aunque sabemos que aún queda mucho camino que recorrer. Este es solo el comienzo de nuestra aventura, el primer párrafo de nuestra historia y queremos que lo escribas con nosotros.

Las formalidades no van mucho con nosotros, así que vamos a presentarnos tal y como somos. Simplemente: nosotros – amigos de toda la vida:

Javi García – Ingeniero de Software y un poco fantasma según el día
(AKA: El que diseña y le encanta quejarse de todo)

Hola, yo soy Javi, tengo 26 años y mi color favorito es el 3. Estudié Ingeniería del Software en Cáceres (Extremadura), mi tierra de origen, donde me crie y donde estuve hasta los 23 años. Al terminar mis estudios (quizás un pelín antes) me fui a Valencia y me enamoré de la ciudad, me mudé y ahora me siento més valencià que les taronges. Actualmente trabajo como desarrollador web backend en Cyber-Duck, una empresa a la que considero mi familia.

Me considero fan de minimalismo; menos es más (excepto cuando entras en mi habitación). A veces pienso que me equivoqué de carrera, pero en realidad creo que no me gusta conformarme. Considero que unos estudios no te definen ni te atan a una profesión de por vida. Quiero pensar que hay algo más, que siempre se puede innovar, descubrir algo que te apasiona y que le de la vuelta a todo.

Hola, yo soy Emi, el viejete del equipo, rozo los 29. Afincado en Extremadura, aunque no siempre estuve aquí. Nací en Zaragoza, pero puedes verme por Salamanca, motivos varios. Trabajo en el desarrollo de aplicaciones y, en mis ratos libres solo me despego de la pantalla para agarrar la guitarra. Tengo una pequeña colección de vinilos, he dicho ya que me encanta la música?

No me gusta el tomate, lo odio, y si me preguntas por qué no sabré contestarte. Me encanta viajar. Cuando me aburro, molesto a mi amigo y a mi novia, me invento una excursión y ¡a quemar kilómetros con el Peugeot! ¿Mi futuro? Ni idea, pero lo ideal sería vivir en el norte, pasar fresquito, tener perretes y poder decir que soy músico.

Emi Marín – Desarrollador de aplicaciones móviles y desconfigurador de impresoras
(AKA: El que imprime y también se queja)

Marc Tamarit – Traductor, intérprete y defensor del País Valencià
(AKA: El que te raya la cabeza para que compres cryptos)

Hi! I’m Marc! Soy traductor, intérprete médico, profesor en Fresno State University (y pronto en Kentucky), estudio un doctorado, y mil cosas más porque no sé decir que no a nada ni a nadie; por eso también me encargo de la traducción al inglés de esta web.

También soy entrenador Pokémon desde que tengo uso de razón. En general me encantan los videojuegos y para mí no hay mejor verano que surcar los mares a bordo de mi Wii U junto a Link jugando a The Wind Waker. En mi tiempo libre me gusta ir a restaurantes de buffet libre e intentar salir ganando pidiendo demasiada comida, pero siempre gana la tarjeta de crédito. ¿Mis metas en la vida? Pasear de la mano con mi marido y mis niños, y hackear el capitalismo.

Pues estos personajes somos nosotros. Gansos pero felices.

Con estas palabras y presentaciones de dudosa formalidad, queremos que sepáis que no fingimos ser lo que no somos: dos mataos con una idea que, al menos a nosotros, nos parece buena. No tenemos muchos recursos, pero con poco hemos logrado hacer mucho. Una buena idea puede más que un saco de billetes. Han sido dos largos años de trabajo que, pese a mucho sufrimiento, los hemos disfrutado y que, al menos a nosotros, nos ha aportado más que estar en la terraza de un bar.

Lo que sabemos, lo sabemos a base de palos, nadie nos ha enseñado nada y peleamos hasta que los productos salen de 10. Es entonces cuando los compartimos con vosotros intentando transmitir el sentimiento, esfuerzo y cariño que va detrás de cada uno de ellos. Al final, cada error es una lección, si no que nos lo diga el centenar de tazas fallidas que tenemos repartidas por la casa.

 

Gracias de todo corazón por participar en esta aventura.

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